sábado, 3 de julio de 2021

 

Foto: Gentileza del guardaparque Álvaro Becerra.


Registro de Lobo Gargantilla en la Reserva Natural Formosa


La tarde del miércoles 23 de junio, el guardaparque Álvaro Becerra recorría en piragua 🛶 uno de los madrejones de la Reserva Natura Formosa. Estos madrejones son lagunas que se forman cerca del Rio Bermejo en sus cauces abandonados y en las crecidas estivales pueden recibir recargas del desborde del mismo.

Después de navegar unas dos horas, se acercó nadando hacia la embarcación un animal. Después de observarlo por unos momentos el guardaparque pudo notar que se trataba de un lobo de gargantilla (Pteronura brasiliensis), fácilmente reconocible por su gran tamaño, los sonidos que emitió y las manchas de su cuello.

Por no contar con cámara de fotos y haber poca luz no se pudieron tomar fotografías de calidad en ese momento.

Sin embargo, los Gpques. Becerra y Natalia Alfonso volvieron al sitio en la mañana del día siguiente y después de recorrer el madrejón por unas horas, el animal apareció siguiendo a la embarcación nuevamente y emitiendo los sonidos característicos.

Esta vez pudieron tomarse registros audiovisuales 📷🎥 del mismo y así notar que por el patrón de las manchas de su cuello se trata del mismo ejemplar que se avistó recientemente en el Parque Nacional El Impenetrable, apodado "Teuco".

Es una gran noticia que un animal que se creía extinto y que cumplía un rol ecológico muy importante, siendo el máximo predador del ecosistema acuático, vuelva a verse después de muchos años, el hecho de que se haya movido aproximadamente 200 km por el Rio Bermejo desde El Impenetrable hasta la Reserva es esperanzador; debemos continuar las acciones de conservación, ya que tratándose de un animal de instinto gregario las posibilidades de que siga moviéndose para encontrar más individuos de su especie, son muchas.


Foto: Gentileza del guardaparque Álvaro Becerra.

Foto: Gentileza del guardaparque Álvaro Becerra.





domingo, 28 de febrero de 2021

Censo Neotropical de Aves Acuáticas. Verano 2021

Como todos los años en verano y en invierno, en febrero se hizo el Censo Neotropical de Aves Acuáticas (CNAA) de la temporada estival.

En la Reserva Natural Formosa tenemos tres sitios de conteo: El Madrejón del Corte, El Madrejón Maradona y la Laguna El Totoral. Podríamos tener varios sitios más de muestreo, pero somos poca gente para hacerlos y la intención del censo es poderlo sostener en el tiempo.

Estos tres lugares de muestrean hace al menos 11 años.

Febrero en los humedales de la Reserva.

 El Censo Neotropical de Aves Acuáticas (CNAA) en el Madrejón del corte fué una fiesta!!! 73 patos sirirí vientre negro, gansos de monte, rayadores, gallaretas, pitotoy, espátula rosada, garzas, cigüeñas, macaes y muchas aves acuáticas mas!

Y como si eso fuera poco también había carpinchos y yacarés!

Compartimos algunas fotos, pero como estábamos muy pendientes de contabilizar bien las aves, no sacamos muchas.








En El Madrejón Maradona, no pudimos avistar muchas aves acuáticas durante el Censo, pero sacamos lindas fotos y nos puso felices encontrar un grupo de al menos 20 ñacundá en pleno mediodía, además de los chajá, los ipacaá, las jacanas, y los anó.




Nublado, pero precioso, aplacando el calor, nos recibió la Laguna El Totoral para hacer el último censo del verano. Mucho misterio, aves escondidas, nidos preciosos y verdes intensos.








domingo, 17 de enero de 2021

El día 14 de diciembre del 2020 se acudió a la comunidad wichí El Mistolar ante el aviso de la presencia de un mono en cercanías de la costa del río Bermejo. Matías Martínez y Natalia Sol Alfonso, guardaparques de la Reserva Natural Formosa se acercaron al lugar en compañía del cacique Sr. Eliceo Moreno y otras personas, pudiendo corroborar la presencia de un mono aullador negro Alouatta caraya ("Hotoní" en lengua wichí de la región) en una zona de bosque ribereño de la comunidad.  

En el sitio se resolvieron dudas, se hicieron preguntas de los hechos y se escuchó la experiencia, también se describieron características de la especie, su distribución escasa en la ecorregión de chaco semiárido y la importancia de no intervenir para permitir que se cumplan los procesos ecológicos. 

Se realizaron dos visitas más (y se continuarán haciendo), esta vez incluido el agente intercultural Emanuel Mendoza. Se busca mayor sensibilización con material audiovisual y técnicas de interpretación ambiental, con el apoyo profesional a la distancia de especialistas primatologos Cecilia Juárez y Martin Kowalewski, quienes investigan primates en la región del Gran Chaco Americano y trabajan en el Programa nacional para la Conservación de Primates en Argentina.







 

Interacción con comunidades aledañas a la Reserva Natural Formosa

Experiencia de transferencia transgeneracional de saberes con la comunidad Wichi El Aibal-Silencio.

Autora: Gpque. Natalia Sol Alfonso

E-mail: nsalfonso@apn.gob.ar

Resumen: El Plan de Gestión de la Reserva Natural Formosa, identifica como una prioridad el promover la revalorización de los saberes de las diversas culturas vecinas al área. En esta línea se diseñaron y comenzaron a implementar distintas acciones orientadas a  fomentar la transferencia de saberes tradicionales y la puesta en valor de prácticas culturales, arbitrando los medios para la organización y logística de los encuentros entre las comunidades wichí vecinas al área protegida, promoviendo el vínculo con la sociedad, en un contexto cultural diverso.

¿Qué se busca con estos encuentros de transferencia transgeneracional?

Graciela González, mujer wichí de la comunidad El Aibal-Silencio, relató en distintas visitas del personal de la RNF a la comunidad, que los wichí usaban históricamente el “Inhot” (barro), la alfarería, para diversos usos: acarrear agua en botijas llevadas en la cabeza por las mujeres, platos, ollas, tinajas para contener el agua fresca, juguetes para los niños, collares, macetas, pero advierte que nadie más de su comunidad sabe trabajar el barro. En un contexto de violencia naturalizada, por discriminación racial, y deficiencia en las políticas públicas que atiendan sus necesidades de salud, alimentación e ingresos económicos, la salvaguarda de las costumbres ancestrales ha quedado en un segundo plano. La organización de estos encuentros busca la vinculación de la Reserva con las comunidades vecinas, la incorporación de la perspectiva de género en las relaciones con las comunidades, la revalorización de los saberes ancestrales, la participación de los jóvenes y niños, así como la articulación del personal intercultural bilingüe de la RN Formosa, que hizo posible el desarrollo del encuentro.

En un principio se dio un acercamiento periódico a la comunidad wichí a través de visitas realizadas por la guardaparque Natalia Sol Alfonso, estás permitieron la construcción de un espacio de confianza entre el personal de la reserva y las mujeres de la comunidad.  En esos espacios las mujeres comenzaron a expresar algunas inquietudes como la importancia de mostrar su trabajo de alfarería, ante lo cual la reserva puso en funcionamiento algunos mecanismos para propiciar el intercambio y la participación de las comunidades wichí vecinas en la revalorización de sus prácticas ancestrales, en este caso particular, de la práctica INHOT (técnicas de alfarería wichí).

Posteriormente se diagramó un taller en la comunidad El Aibal-Silencio, organizado en conjunto con las autoridades de la comunidad y la experta en la práctica, cuyo objetivo fue generar un espacio de intercambio y trasnferencia entre las distintas generaciones de la comunidad en relación a las técnicas y saberes vinculados al INHOT.  Desde la Reserva fue posible la logística del taller gracias al Brigadista Emanuel Mendoza, como personal intercultural y bilingüe facilitando la comunicación y la confianza, así como la guardaparque Natalia Sol Alfonso con su rol de género.

El día del taller llegamos a la comunidad a las 8 de la mañana y nos dirigimos directo a la zona de El Silencio, dentro de la comunidad, para buscar a las dos expertas que quedan en la comunidad (Graciela y Helvecia), además ellas llevaron todos los materiales e insumos para trabajar y compartir y fueron acompañadas por algunas de sus hijas y nietas.

Entre los materiales que se utilizaron se mencionan bolsas con hueso para moler y tamizar, hueso molido y tamizado, barro molido y cernido y barro para moler, un tocón cuadrado de madera, un mortero de palo santo y el golpeador, frazadas para sentarse en el piso, un marco con mosquitero para cernir los materiales, un pedazo suelto de mosquitero también para cernir, elementos para el almuerzo, tortilla para comer, termos con agua para tomar, radio para escuchar música, “yicas” donde llevaban lo pequeño, la cucharita para modelar el barro, hilos y agujas por si tejían, y para hacer los collares también traían barro preparado (húmedo y amasado) para modelar las pelotitas y otras formas de cuentas.

Los materiales utilizados en la técnica INHOT fueron recolectados y procesados por las artesanas; y en el caso de las personas que trabajaron la técnica por primera vez, contaron con barro recolectado por el cacique de la comunidad, Francisco Quiroga, quién históricamente fuera el recolector de los materiales para su fallecida esposa que era artesana del barro, así mismo, los huesos para estas participantes fueron colectados por el personal de la Reserva; quemados y molidos por las participantes.

Bajo el techo del hogar de Saúl y Elisa nos estaban esperando otras mujeres y varones, niños y niñas de la comunidad para realizar el taller. Se armó una ronda donde cada una hacia algo, molían en los morteros, el hueso, el barro; tamizaban los materiales, hacían pelotita con el barro y Graciela que ya empezó a modelar su primer cacharro.

Algunos de los varones y Emanuel Mendoza realizaron tareas de apoyo del taller-encuentro como cocinar. Al mediodía aproximadamente se paró para almorzar y después se continuó, habiendo hecho todas las participantes al menos un cacharro.

Durante la jornada se desarrollaron varios de los distintos pasos de la técnica INHOT, desde el molido de los materiales, el amasado del barro, el moldeado de las piezas, y el bruñido una vez secadas al sol. De todo el proceso se fueron tomando fotografías y videos para un registro que será compartido en la comunidad una vez cumplidos tres talleres de la misma índole, así como el armado de una cartilla de memorias de los talleres.

De este encuentro destacamos el trabajo específico de las mujeres que llevaron adelante cada proceso de búsqueda y preparación de la materia prima, de los elementos, y la manufactura, siendo incluidos algunos niños y niñas. También han participado los varones haciendo un aporte logístico en infraestructura, preparación de leña, preparación de la comida, y otros materiales.

Realizamos luego unas breves encuestas a algunos participantes para hacer una evaluación para ajustes y también para la difusión en la radio local.

Hasta este momento del año, en el contexto de aislamiento que estamos transitando, se pudo llevar a cabo el primer encuentro, y la planificación del segundo, incluyendo esta vez mujeres de la otra comunidad vecina a la reserva, El Mistolar, distante unos 50 km de El Aibal Silencio. Este segundo encuentro se concretará ni bien lo permita el Aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Un tercer taller entre las dos comunidades será planificado una vez concretado el segundo. Se espera poder seguir generando espacios de encuentro y acuerdos con la Comunidad para abordar la trasferencia de otros saberes y prácticas experimentales como por ejemplo otro proyecto de vinculación relacionado al uso de la planta conocida como chaguar o “chitsaj” (Bromelia hieronymi).

Son muchos los desafíos y las oportunidades que se derivan de estas vinculaciones con la sociedad. Al presente, esta relación entre la reserva y las comunidades wichí vecinas ha permitido generar un espacio de planificación conjunta que deriva en la revalorización del patrimonio cultural inmaterial wichí y en el uso sustentable de los recursos. La experiencia de la práctica INHOT, fue para varias participantes una primera vez, por lo tanto, un gran paso para la toma de su identidad cultural como un valor. Otro rol que puede asumir la reserva en este marco, es la articulación para el fortalecimiento de los lazos entre dos comunidades que estuvieron próximas en otros tiempos y que la colonización dejó distanciadas.







 

El Madrejón del Corte, laguna con mirador dentro de la Reserva Natural Formosa, tiene la peculiaridad de recibir la visita de uno de los gansos menos comunes en nuestro país, el Neochen jubata, ganso de monte, o ganso salvaje.

Es un animal tímido que no permite demasiada cercanía, sin embargo, en el mes de diciembre pudimos acercarnos para sacarle estas magnificas fotos.

Fotos: Gpque Matías Martínez.








sábado, 5 de diciembre de 2020

 ¡El Programa Radial “Ecos del Monte” de la Reserva Natural Formosa, cumple 11 años al aire!

El programa radial fue creado por guardaparques de la Reserva y sostenido durante estos años por los sucesivos agentes del Área Protegida.

Este programa ofreció y ofrece en la actualidad, un acercamiento a parajes aledaños a la Reserva Formosa y zonas de influencia, propiciando canales de comunicación, participación y sensibilización con temas ambientales, en un alto porcentaje de la población rural en todos los parajes que rodean el Área Protegida, incluyendo poblados chaqueños en el límite sur.

La frecuencia 102.5 Mz por donde se emite el programa, es de las más escuchadas en la zona y en particular, el programa Ecos del Monte es muy reconocido por su larga trayectoria. Los oyentes se comunican en cada emisión, para compartir sus inquietudes y participar de las propuestas radiofónicas pensadas especialmente para la interacción.

A partir del año 2019, la radio puede escucharse a través de internet, logrando un alcance mayor y potenciando las posibilidades del espacio radial.

El objetivo principal del programa, es posicionar a la Reserva Natural Formosa como institución de conservación en la zona y dar a conocer sus valores naturales y culturales, al mismo tiempo que busca trabajar la sensibilización ambiental de las personas que habitan esta región tan biodiversa y generar un punto de encuentro y diálogo.

Esta actividad de comunicación se torna transversal a las demás tareas del AP, ya que en el programa, se difunden las labores y proyecto que se desarrollan, explicándolos y poniéndolos en común entre los oyentes y así también recibiendo sugerencias.

Cada año se realizan aproximadamente 20 programas, a razón de 2 por mes. La duración es de dos horas, dividiéndose en secciones: noticias ambientales locales, nacionales e internacionales, música folclórica, adivinanzas, entrevistas, invitados, cuentos y problemáticas de conservación, en los bloques se encuentra abierta la participación de los oyentes.

En los últimos años se incorporaron a la dinámica campañas de difusión, una de ellas fué “Las Voces del Monte”, realizado durante el 2018 con la comunidad educativa de la escuela Timoteo Santillán, inmersa en la RNF, dando a conocer a varios animales del monte chaqueño; otra campaña transmitida fue “Animacanto”, realizada en el PN El Rey también difundiendo la biodiversidad y su importancia a través de canciones y también la campaña del Plan Nacional de Conservación “Monumento Natural Yaguareté”, difundida en el año 2019, por la entonces Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.












domingo, 29 de noviembre de 2020

 

                Informe sobre el Patrimonio Cultural Inmaterial: Práctica de cultivo “Cerco”

El presente informe da cuenta de la práctica de cultivo denominada “CERCO”. Como objetivo principal, se busca registrar la práctica como Patrimonio Cultural Inmaterial. Dicho objetivo se enmarca en el Plan de Gestión de la Reserva Natural Formosa, siendo las “Prácticas tradicionales de uso de los bienes del monte” un valor de conservación, y “Salvaguardar las prácticas de comunidades criollas y wichí como patrimonio cultural inmaterial” uno de los objetivos de conservación del área.

Para este registro, se tomaron testimonios de vecinos y pobladores del área protegida. También se grabó una entrevista a los pobladores Valentín Gallo y Orlando Gallo, quienes sostenidamente llevan a cabo esta práctica dentro de la Reserva, en el paraje La Champosa.

A continuación se describirán aspectos que hacen al funcionamiento del “Cerco”:

Método:

La práctica a la que hacemos referencia está asociada al comportamiento del Río Bermejo y a las sucesiones ecológicas que allí se dan, permitiendo cultivar alimentos estacionalmente a los pobladores y vecinos de la Reserva Natural Formosa. Se realiza en cercanías del rio o de los madrejones que se forman en los antiguos meandros del mismo (ambiente denominado localmente “isla”) (Ver Imagen N°1), ya que el suelo allí cuenta con las condiciones necesarias de humedad, fertilidad y porosidad. El nombre “CERCO” hace referencia al cierre perimetral que se hace para impedir el ingreso de animales, sin embargo, también se utilizan otros métodos de cierre, uno de ellos llamado “cimba” que se describirá más adelante

Este método de cultivo ribereño en el oeste formoseño, tiene procedimientos esenciales para ser exitoso y varia mínimamente de una familia a otra según costumbres y disponibilidad de materiales y ambientes.

El suelo para la siembra se empieza a trabajar pasada la temporada de lluvias, en los meses de julio y agosto, cuando el río baja. En cuanto a la elección del lugar, en palabras del Sr. Valentín Gallo “Tiene que buscar el lugar donde es linda la tierra, (…), por ejemplo la tierra de la parte dura, salitrosa no sirve, tiene que ser tierra de bobadal. No es que uno va a ir a sembrar en cualquier parte, no. Tiene que buscar, elegir la tierra.”.

La cosecha se hará antes de la temporada de verano, cuando el rio y el bañado empiezan a crecer.

Ambientes:

La actividad se lleva a cabo en la denominada “Isla”, un término que abarca cierta diversidad de ambientes que se encuentran en las zonas inundables del Rio Bermejo, sin ser literalmente una isla, sino una formación costera (Ver Imagen N°1). Allí se desarrolla el “bobadal”, que forma parte de la sucesión vegetal que se da cuando se retira el rio, compuesta casi exclusivamente por “palo bobo” (Tessaria integrifolia), “sauces” (Salix humboldtiana), y “suncho” (Baccharis salicifolia); en la “isla” también se encuentran otras formaciones vegetales de “rama negra” o “paraíso” (Sesbania virgata) y “pitacanuto” (Senna morongii). Estos ambientes se diferencian claramente de los de “bordo”, “parte dura” o monte fuerte (Ver Imagen N°2), siendo esta la parte alta, de suelos duros y resecos por el sol, donde crecen los arboles de madera dura y donde se emplazan las viviendas y las rutas.

Según el documento “Caracterización de Ambientes de la Reserva Natural Formosa” realizado por técnicas de la APN (NICOLA y FABBIO, 2012), son islas “…las playas de sedimentación que se forman cuando baja el caudal del Río Bermejo. Son sitios muy fértiles por el aporte de material que deposita el río y donde crece mucho el suncho. Estas son aprovechadas por los pobladores de la zona quienes realizan parcelas de cultivo temporal, de aproximadamente 1 hectárea, desde septiembre hasta que el río crece nuevamente. El riesgo es que algunas veces el río crece y se lleva la producción que no ha sido cosechada. En ellas se siembra sandía, melón, zapallo, maíz, calabaza, tanto para autoconsumo como para la venta en los casos que puedan obtener suficientes excedentes”.

Descripción:

El objetivo de “cercar” o “cimbar”, es cerrar perimetralmente el lugar donde se cultivará para impedir la llegada de los animales que puedan dañar los cultivos (chanchos, chivas, vacas, burros, perros y animales silvestres).

En cuanto a la elección del lugar, además del suelo y la humedad, se contemplan la cercanía al hogar y la disponibilidad de materiales para cerrar. Estos últimos varían según costumbres y recursos accesibles; de la misma manera varia el método de armado del “Cerco”.

En caso que el sitio sea un “bobadal”, el cierre perimetral podrá ser “cimbando” (Ver Imágenes N° 7 y 8), o sea entretejiendo a modo de canasto. Los “bobos” de más de 8 metros de largo con diámetro de entre 5 a 10 centímetros, se entrecruzan con postes de “sauce” cada 3 metros. Los “sauces” dan la estructura, y los “bobos” forman una pared similar a un canasto gigante. En este caso, además, se suele intercalar con postes de madera dura (palo santo - Bulnesia sarmientoi-, quebracho - Schinopsis lorentzii -u otros) para que sea más resistente.

Otra manera de cerrar puede ser “cercando” (Ver Imágenes N° 3, 4, 5 y 6). En esta metodología se va colocando la postería de a dos postes enfrentados a unos 20 cm, cada 2 o 3 metros, sirviendo de guía y soporte, de manera que “encaja” entre medio el material que formará la pared. Ese material puede ser “palo bobo”, ramas de “suncho”, “paraíso” (sinónimo “rama negra”) y/o “pitacanuto”, y los postes pueden ser de “sauce” o de madera dura, como “palo santo”, “algarrobo” (Prosopis spp), “duraznillo” (Salta triflora), “quebracho” o “iscayante” (Mimozyganthus carinatus).

Otro tipo de cierre se puede hacer con boyero eléctrico de tres hilos (Ver Imágenes N° 9 y 10).

Cuando se describe el tamaño, los comentarios nos llevan a decir que si trabaja un solo adulto, tal vez con ayuda de los hijos no mayores, el “cerco” seguramente será menor a ¼ de hectárea; en caso ser dos adultos o más, será mayor a ¼ de hectárea, pudiendo llegar a ½ o 1 hectárea. El testimonio de V. Gallo da cuenta del “cerco” de su padre en los años 60’- 70’, de 2 hectáreas aproximadamente, el cual abastecía a dos familias.

De esto se desprende la transferencia trasgeneracional de la práctica, en donde toda la familia generalmente participa trasmitiendo sus saberes y cada integrante cumple roles que permiten que la práctica tenga resultados exitosos, aprendiendo en el camino su propia forma de llevar a cabo la práctica, e incluso de honrar con ella a sus ancestros al momento de hacerse cargo de su propio “CERCO”.

En cuanto al labrado de la tierra, V. Gallo cuenta que su padre labraba con arado tracción a sangre, con cuatro caballos. También nombró el método de arado con yunta de bueyes utilizado antiguamente por la familia Tolaba, en el paraje La Escasía, a 3 kilómetros aproximadamente de El Risueño, antiguo puesto de la familia Gallo arrasado hace unos años por el rio.

Al no contar en la actualidad con arado, Valentín suele preparar el suelo para el cultivo con pala y azada o removiendo con la pala únicamente el lugar donde pondrá la semilla.

Actualmente el municipio de Ingeniero Juárez contribuyó en el labrado de la tierra con tractor y discos de arado y en algunas ocasiones la Reserva también aportó el tractor, usando el arado municipal. (Ver Imagen N° 12)

La siembra se hace en simultáneo con el labrado, o puede hacerse posteriormente. V. Gallo resalta la importancia de tapar las semillas y los brotes con ramitas para evitar el ataque de hormigas o de pájaros (mayormente el “pepitero” Saltator aurantiirostris), y de ser necesario resembrar y/o combatir las hormigas. …“Hay que cuidar la planta, por ahí viene, le come el pájaro, tiene que volver a resembrar otra vez, para reponer semilla”…”y ahí tene´ que cubrir con algo, pa´ que el pájaro no coma. Con palitos, cualquier cosa, pa´ cubrir, porque, si no cubre la hoja, lo corta… y las hormigas… es mucho el trabajo que da la planta, hay que atender”...”buscar veneno para echar ahí, pa´ que la hormiga no venga a molestar””los pepitero… ese es bravo, lo corta bien abajo junto a la tierra, lo corta y lo deja ahí, no la come nada ¡Mañero!... Muy audaz el bicho ese.”

En cuanto a la elección de los cultivos, los entrevistados y las personas consultadas nombran: zapallo anco, zapallito de tronco, mandioca, maíz, melón, sandía, poroto y batata.

En este tipo de cultivo tradicional, no es necesario el riego, ya que la humedad natural del suelo suele ser suficiente.

Al momento de la cosecha, pasados aproximadamente tres meses de la siembra, los productos obtenidos pueden ser consumidos por las familias y el excedente comercializado.

Una de las dificultades que puede presentarse en la época de las cosechas es que el río crezca y se pierda la producción de ese año, sin que las familias puedan preverlo, o prevenirlo de alguna forma. Puede ser que “se crezca el bañado”, ocasionado por el ingreso del agua del río por los antiguos causes “enlamados” (sedimentados) en las zonas más bajas, lo cual inunda el cultivo y se pudre. O bien, el Rio cambia su curso de manera sorpresiva, llevándose el suelo, el cerco y toda la producción o parte de ella. Generalmente, se busca cosechar antes de diciembre, época en que suelen ocurrir las primeras crecidas.

Para almacenar la cosecha muchas familias cuentan con una o más “trojas”. Se trata de una especie de alacena similar a un quincho pequeño de 1 a 2 m2, elevado del suelo, con paredes y techo de ramas. Principalmente, se usa para prevenir el ataque de “gorgojos” al maíz o a la algarroba, con un método de aislamiento con cenizas. También el zapallo anco es guardado allí.

Elementos:

Los factores naturales necesarios para que esta práctica se dé de la manera descripta son:

·         El suelo fértil, suelto y húmedo.

·         Las dinámicas hidrológicas ligadas al Rio Bermejo.

·         La estacionalidad.

Las herramientas y materiales utilizados:

·         Arado, caballos, bueyes, tractor, discos de arado.

·         Pala, azada, horquilla, machete, hacha.

·         Alambre, boyero, batería.

·         Los postes de madera, ramas o palos para “cercar” o “cimbar”.

·         Las semillas de la cosecha anterior.

Los aspectos culturales que caracterizan a la práctica y la sostienen en el tiempo son:

·         Las costumbres asociadas al ambiente.

·         El gusto por los productos que se cultivan.

·         El uso de lo que se produce como complemento alimenticio para los animales.

·         La posibilidad de vender parte de la cosecha y así generar un ingreso monetario.

·         La participación de las personas más jóvenes en la práctica.

 

Mapa de actores:

El “cerco” es una actividad que llevan a cabo las familias que viven en las cercanías del Rio Bermejo. El testimonio de V. Gallo dice que la costumbre viene de Santiago del Estero, de dónde provenía su familia. Participan todos los integrantes de la familia y puede compartirse entre familias o con algún otro pariente o vecino.

En la Reserva Natural Formosa, habita la familia entrevistada en el paraje “La Champosa”, ellos practican esta técnica habitualmente (Ver Anexo: Entrevista a Valentín Gallo y a su hijo Orlando Gallo). Otras dos familias, están emplazadas en la Reserva, en el paraje “El Potrerito” y ocasionalmente llevan a cabo la práctica.

Puede darse el caso que alguna de estas familias participe del “cerco” de algún vecino del paraje vecino al área, “Isla de Cuba” y viceversa. A continuación se describen los actores, considerando a las familias como actores grupales.

Familias de pobladores: Los representantes de cada una de las familias son tres hermanos, los Gallo/Figueroa, hijos de una antigua pobladora que hoy vive en Ingeniero Juárez, Doña Jacinta Figueroa. Cultivan en la ribera del Rio Bermejo, en la “isla de Potrerito”, dentro de la Reserva, donde además tienen ganado de subsistencia:

·         Paraje La Champosa, familia de Valentín Gallo, Orlando Gallo, Dina Campo e hija. Tiene dos cercos activos.

·         Paraje El Potrerito, familia de Pablo Gallo y Sara (Esposa), quienes habitan ocasionalmente su puesto y puede acompañarlos algún hijo proveniente de Ingeniero Juárez. Actualmente no hicieron “Cerco”

·         Paraje El Potrerito, familia de Josefa Figueroa, Lucrecio González (Esposo), e hijos “Mencho” González, Felipe González, Lautaro González, Ariel González (empleado de RNF). Actualmente tienen un “cerco” activo.

Familias vecinas: En el paraje Isla de Cuba, vive gente que vivió dentro de la RNF, son familiares de los pobladores actuales:

·         Carmen Arias, Fermín Figueroa, hijos y nietos. Actualmente con un cerco activo.

·         Alberto Rojas, Cristina Figueroa, hijos y nietos. Actualmente con dos “cercos” activos.

·         Marcelo Gallo. Hijo de V. Gallo, colabora actualmente en el “cerco” de V. Gallo.

·         Marina Masa e hijos. Actualmente no hicieron “cerco”.

 

Instituciones involucradas:

INTA: Esta institución en algunas oportunidades provee semillas, tecnologías, capacitaciones, materiales de algún tipo y puede aportar pollitos para el engorde.

CEDEVA: Este ente provincial de validación de tecnología agropecuaria, brindó eventualmente facilidades e insumos agropecuarios.

PAIPPA: El Instituto Provincial de Acción Integral para el Pequeño Productor Agropecuario de la Provincia de Formosa trabaja con pequeños productores mediante la entrega de semillas.

APN: La RNF es informada por los pobladores cada vez que tienen la intención de realizar tareas de armado o mantenimiento del “cerco” a los fines de solicitar permiso. Informalmente se ha autorizado a realizarlo en vistas de la importancia de la actividad. Aun no se ha logrado enmarcar la práctica dentro del Reglamento de Evaluación de Impacto Ambiental. Ha apoyado con el arado de las tierras de cultivo con el tractor.

Municipio de Ingeniero Juárez: En ocasión del arado de las tierras, el municipio colabora con los discos de arado y la RNF con el tractor. En el último año el municipio se encargó del total de la tarea.

Escuela Timoteo Santillán, EPEP N° 504 y anexo EPES N° 3: Está inmersa en el paraje donde viven los pobladores. Es un punto de reuniones, recepción de instituciones y es el espacio de formación de los jóvenes.